5 errores comunes al facturar que podrían atraerte una inspección de Hacienda
Llevar el día a día de un negocio ya es suficientemente complicado como para, además, tener que jugar al gato y al ratón con la Agencia Tributaria. A menudo, el problema no es la intención de ocultar ingresos, sino algo mucho más simple: errores de gestión por puro desconocimiento.
Un dato que en UNING vemos a diario es que una factura mal emitida es una «bandera roja» inmediata para el algoritmo de Hacienda. Si quieres evitar requerimientos innecesarios, asegúrate de no estar cometiendo estos 5 fallos críticos.
Saltos o duplicidades en la numeración
La numeración de tus facturas debe ser correlativa y sin huecos. Si pasas de la factura 24 a la 26, o si tienes dos facturas con el número 10, Hacienda sospechará automáticamente que has eliminado una venta para no declarar ingresos.
- Consejo UNING: Si te equivocas en una factura, nunca la borres. Emite una factura rectificativa para anular la anterior y mantén siempre el orden cronológico.
Aplicar un tipo de IVA incorrecto
Parece obvio, pero los errores entre el 21%, 10% y 4% son constantes. Peor aún es aplicar una exención de IVA (como en servicios de formación o medicina) cuando la actividad realmente no cumple los requisitos para estar exenta.
- El riesgo: Si cobras menos IVA del debido, Hacienda te reclamará a ti la diferencia, independientemente de si el cliente te la paga o no.
Olvidar los datos fiscales obligatorios
Para que una factura sea válida y deducible, debe contener información específica del emisor y del receptor:
- Nombre y apellidos (o razón social).
- NIF o CIF.
- Domicilio fiscal completo.
Emitir facturas a nombre de «Ventas contado» o con domicilios incompletos es una invitación a que te denieguen la deducibilidad de esos gastos en una futura revisión.
Confundir la fecha de expedición con la fecha de operación
La mayoría de las veces coinciden, pero si realizaste el trabajo en marzo y emites la factura en abril, debes indicarlo. Hacienda vigila de cerca el devengo, es decir, el momento en el que nace la obligación de pagar el impuesto. Si desplazas ingresos de un trimestre a otro de forma incorrecta, podrías enfrentarte a sanciones.
No desglosar correctamente la retención del IRPF
Si eres autónomo y facturas a otra empresa o profesional, normalmente debes aplicar retención (generalmente el 15% o el 7% para nuevos autónomos). Un error común es no incluirla o calcularla mal sobre el total (con IVA) en lugar de sobre la base imponible.
¿Por qué Hacienda se fija en estos detalles?
El sistema de la AEAT es cada vez más digital y automático. Las incoherencias numéricas o los desajustes entre tus declaraciones trimestrales y las de tus clientes hacen saltar las alertas. Una inspección suele empezar por un «error tonto» en una factura que lleva al inspector a querer revisar todo lo demás.
Prevenir es mejor que recurrir
En UNING sabemos que tu prioridad es hacer crecer tu negocio, no convertirte en experto en derecho tributario. Contar con una gestoría y asesoría profesional no solo te ahorra tiempo, sino que te ofrece la tranquilidad de saber que cada factura que emites es un escudo contra problemas fiscales.
¿Dudas con tu facturación? En UNING revisamos tu gestión contable para que tú solo te preocupes de lo que de verdad importa: tu éxito.